No hay otro lugar en la tierra que esté tan aislado en el mar como la polinesia chilena. Así de especial es la Isla de Pascua y esto le otorga un aura de fascinante misterio y autenticidad
Moais en la Isla de Pascua |
Es el lugar de las misteriosas
figuras de piedra conocidas como moai, que habitan por toda la isla. Estas
figuras son todo un símbolo.
El primer gran enigma científico
de la Isla de Pascua (“Rapa Nui” en el dialecto aborigen), son las más de 900
estatuas gigantes de piedra que pueblan la isla. Los moai forman parte de la
cultura actual de los isleños, por lo que se supone que fueron erigidas por una
civilización anterior prácticamente desconocida. Su gran envergadura (20 metros
de altura), plantean un problema tecnológico relacionado con su transporte y su
emplazamiento. No se sabe como llegaron hasta la Isla.
Estas miran hacia el interior,
como protegiendo a los habitantes del exterior. Ellos pensaban que eran los
únicos habitantes del mundo porque el resto se había inundado. Se sentían muy
inseguros y estas figuras gigantes y ancestrales les protegían del exterior.
El Capitán Cook visitó la isla y
sus habitantes le dijeron que eran figuras de sus antepasados. Conocían a todas
las estatuas por su nombre, aunque son muy parecidas todas ellas. Debajo de la
cabeza, los moais tienen un gran cuerpo enterrado.
También se ha descubierto que la
isla, milenios atrás, había estado totalmente cubierta de bosques de palmeros,
pero éstos, desaparecieron súbitamente.
Se dice que los antiguos
habitantes de Rapa Nui habían sobreexplotado los recursos naturales de la isla
hasta desforestarla, lo cual produjo un colapso ecológico y cultural.
También se sugiere que la
sociedad habría sido víctima del contacto prolongado con la civilización
occidental y éstos, les contagiaron enfermedades infecciosas.
Los arqueólogos han descubierto
un sistema que los habitantes crearon para conservar las cosechas, que consistía
en cubrir de piedras el terreno para conservar su humedad. También tenían un
sistema de riego sofisticado, ya que no tenían ni ríos ni riachuelos. Conseguían
sacar agua de los cráteres volcánicos. Es
una de las civilizaciones más ricas del mundo antiguo, con su propio sistema de
escritura, una cultura tremenda y fantástica. Se destruyó todo. Es una
civilización destruida.
Se dice que lo que les sucedió a
los habitantes de la isla de Pascua, nos puede pasar también a nosotros. Era
como un pequeño mundo, que se asemeja mucho a nuestro mundo global, el cual lo
estamos destruyendo poco a poco, como hicieron ellos con el suyo. Es una seria
advertencia. Los recursos que tenemos son limitados, la población crece y
debemos ser cautelosos.
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